La jueza encargada de su caso, Marsha Revel, ha tomado la decisión de enviar a la joven actriz directamente a un centro de desintoxicación nada más poner un pie en la calle, denegando la petición de sus abogados de permitirle pasar 24 horas junto a su familia.
En esta clínica será tratada bajo un intenso programa especializado para hacer frente a su adicción a la metanfetamina (también conocida como “cristal meth” o simplemente “meth”), y a un posible transtorno bipolar. Además, estará prevenida de una posible recaída en sus adicciones a otras sustancias con las que ya tuvo problemas en el pasado.
Lejos de las drogas y el alcohol, Lindsay podrá retomar su vida profesional. Entre sus proyectos más inmediatos está el rodaje de la película “Inferno”, donde interpretará a la actriz porno Linda Lovelace. Las grabaciones podrían comenzar este mismo mes, una vez que le retiren la tobillera antialcohol.







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